img ciudadano público elsrm
img en obras
Estamos realizando algunos cambios en la web.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Crisis, déficit, deuda. El huevo y la gallina.



Supongo que conocen la frecuentada paradoja infantil: "¿qué fue antes: el huevo o la gallina?"

img de attac


Nos dicen los valiosísimos ATTAC: "La deuda pública la origina la crisis, no al revés. La deuda pública empezó a incrementarse a partir de 2008, con el estallido de la crisis".

Reflexionaremos hoy sobre esta cuestión.


a) En 2007 España tiene superávit (no déficit) en su contabilidad nacional. Esa variable, según la valoración ortodoxa (neoliberal) que se suele hacer de ella, mostraba mucha mayor fortaleza para España (1,9% PIB) que para, p.ej., Alemania (0,3% PIB).

La deuda española es en 2007 (27% PIB) mucho menor que la del resto de países. De nuevo, p.ej., mucho menor que la alemana (50% PIB). Crece a partir del estallido de la crisis financiera. La de los demás países también.

Esto pone en evidencia varias conclusiones.

1- El caso español no es aislado, sino que se repite allí donde se han seguido políticas similares.

2- El neoliberalismo es una doctrina equivocada y dañina. Países como España, que en 2007 cumplían bien los objetivos que marca tal doctrina político-económica, están sufriendo la recesión tanto o más que países que cumplían peor dichos objetivos, como Alemania, Francia o USA.


Vid: http://www.elblogsalmon.com/economia/la-deuda-espanola-en-cuatro-graficas, sobre la deuda. En la gráfica titulada "Deuda pública con respecto al PIB 1994-2011", la cual enlazaremos al final de este artículo, se ve bastante bien:

1- España tiene un nivel de deuda inferior al del resto de países desde el año 2006.

2- La deuda de todos los países sube a partir del estallido de la crisis.


Dicen:

Esta es una gráfica comparativa del endeudamiento público para España, Italia, Francia, Grecia, Alemania, Estados Unidos y el Reino Unido. Aunque la deuda española ha aumentado en los últimos años es la menor de todo este conjunto de países y está por debajo de la deudas públicas de Francia y Alemania. Se puede apreciar claramente el punto de inflexión que marcó el año 2007 en el endeudamiento de todos estos países, lo que demuestra el fuerte impacto que tuvo el estallido de la crisis, y el costo que debieron asumir los gobiernos.

Pero hay más. Vemos que Grecia e Italia tuvieron durante todo el período un endeudamiento superior al 100% del PIB sin que esto molestara a la Unión Europea o al BCE. Al mismo tiempo, Francia y Alemania incumplieron en forma reiterada el objetivo de deuda pública del 60%. Hoy ambos países tienen un déficit una deuda pública superior al 80%.. y eso no es motivo de grandes titulares en la prensa.


b) El tratamiento de conocimientos técnicos de forma vulgarizada, como se hace en las tertulias televisivas, pero también en editoriales de prensa y en teleinformativos, puede causar confusión entre términos: PIB, deuda pública, déficit, superávit, cuentas públicas, prima de riesgo...

No confundamos. Contribuyamos a dar claridad, pues. El PIB (producto interior bruto) es el valor de las mercancías de primera mano producidas y vendidas al usuario final dentro del territorio nacional dentro de un año o ejercicio contable. Puede expresarse en valor absoluto (moneda) o en valor relativo, por ejemplo, como porcentaje de variación respecto a PIB de otro ejercicio pasado. P.ej.: puede decirse que el PIB del año 2011 ha sido de 100.000 millones € o puede decirse que el PIB del año 2011 ha sido un 2% más alto que el del año 2010. El PIB es una medida que se usa como indicador de la riqueza de un país como conjunto, a pesar de ser una variable cuyo uso presenta graves problemas. Otro día podemos hablar de ellos.

La deuda pública son títulos de inversión emitidos por un Estado. Su magnitud total puede expresarse como porcentaje del PIB, es decir, en valor relativo. También, por supuesto, en valor absoluto (moneda). Nótese la diferencia de la llamada deuda pública con la deuda privada que conocen tantas familias. En el caso de la deuda pública, el Estado no está actuando como un particular que se endeuda, sino más bien como una entidad financiera la cual vende un producto de inversión. Los inversores, quienes compren dicha deuda emitida por el Estado, recibirán unos pagos periódicos del servicio de dicha deuda, es decir, de los rendimientos o intereses de su producto financiero contratado.

El superávit o déficit público (la variable cambia de nombre según sea positiva o negativa) consiste en la resta entre el total de ingresos estatales y el total de gastos estatales en la contabilidad nacional de un ejercicio o año contable. Una parte del gasto incluirá el pago de los intereses de la deuda, si los hubiera. El superávit o déficit puede expresarse, también, en valor absoluto o en valor relativo, como por ejemplo, en porcentaje sobre el PIB.

Así, el año 2007, España tiene un nivel de deuda del 27% PIB. Al mismo tiempo, tiene superávit de casi el 2% PIB. Según la fuente, se estima entre el 1,9% y el 2,23% PIB. Es decir, el Estado en 2007 está ingresando más de lo que gasta. Los ingresos superan los gastos, incluido el pago de la deuda pública.

Eso último aquí lo explican muy bien: http://www.agarzon.net/?p=848


c) Si expresamos la deuda pública en términos porcentuales sobre el PIB, como es frecuente hacer, hay varios motivos para la variación de su magnitud de un ejercicio (año) a otro. Querríamos destacar uno de ellos, al que se le presta poca atención desde esos medios de propaganda que, tristemente, (opinamos) se dedican, a menudo, a ser los medios de información de masas. Como sucede con cualquier fracción o división, su valor aumenta: bien porque aumente el numerador (deuda, en este caso) y/o porque disminuya el denominador (PIB).

Esto último, la disminución del PIB de un año a otro, también ha sucedido, dado que hemos entrado en un ciclo económico contractivo, como lo son la recesión o la depresión.

Por ejemplo, con datos inventados. El PIB del año 2011 es de 100.000 millones €. Y el del año 2012 de 90.000. Como España está en depresión económica, por culpa de las erradas políticas públicas realizadas con insistencia por el bipartidismo conservador que nos toca soportar, el PIB en este ejemplo habría bajado un 10%. La deuda es del 20% PIB en 2011. En 2012 la deuda no ha variado ni un sólo céntimo en valor absoluto. Pero, al disminuir el PIB, el valor relativo de la deuda sobre éste aumenta: aquel 20% del PIB 2011, es un 22,22% del PIB 2012. La deuda en valor relativo ha aumentado por la bajada del PIB, mientras que en valor absoluto se cuenta exactamente en los mismos euros y céntimos que el año anterior.

Las políticas que siguen desde hace tiempo los bipartidistas PP+PSOE, de acuerdo a tesis capitalistas monetaristas y neoliberales, contrarias a usar la vía impositiva redistributiva, tienden a reducir, en términos netos, los ingresos estatales. Con lo cual hacen aumentar aún más el déficit durante un ciclo económico contractivo, como lo es el actual. Sus políticas son contractivas del PIB (ellos mismos lo han reconocido, así como el BCE y otros), por lo cual, cualquier magnitud expresada sobre ese PIB crecerá, verbigracia, también la deuda y el déficit/superávit.


d) El Estado que cierre su año contable en déficit puede recurrir para compensarlo a:

1- al aumento del ingreso estatal

2- a la reducción del gasto estatal


O a ambos, en sus distintas posibilidades de combinación. ¿Qué se está haciendo en España y la mayoría de países europeos, gobernados desde la lógica capitalista neoliberal? Reducir muchísimo el gasto estatal (el social: menos bomberos, policías, médicos, jueces... conservando, eso sí, nuestros flamantes aeropuertos sin aviones, lujo asiático mirado con asombro por nuestros vecinos europeos) y aumentar el ingreso, pero de forma muy regresiva (aumento de peajes en autopistas, en tasas sobre basuras, sobre energía, subiendo el IVA, emitiendo nueva deuda...).

El Estado puede usar cualquier otro mecanismo de ingreso, además de la emisión de deuda, para compensar el déficit. Por otra parte, el aumento del ingreso por la vía de los impuestos no sólo es posible realizarlo de una forma distinta a la regresiva (es decir, progresiva), sino que, además, lo consideramos necesario.

Las clases populares ya pagan en tributos a Hacienda de una forma semejante a sus vecinos europeos en la UE-15, valor que usaremos como parámetro. Sin embargo, las clases adineradas, las élites (ellos, sus miembros, se consideran clases altas, ostentando una mentalidad medieval a estas alturas del partido) pagan muchísimo menos que sus equivalentes europeas. Si nuestro sistema tributario fuese igual de potente y progresivo que el sueco ingresaríamos unos 200.000 millones de euros más al año, provenientes principalmente de las clases adineradas, no de las clases medias ni de las clases trabajadoras.

Si se persiguiese el fraude fiscal como es debido, ingresaríamos mucho más dinero. Dicho fraude fiscal es realizado en más de un 70% por miembros de las clases adineradas. Son, por otra parte, y antes de ponernos a buscar motivos morales de clase, que quizá no los haya, porque sean motivos morales de la sociedad entera, quienes tienen el dinero para defraudar. ¿Qué vamos a poder defraudar, queramos o no (servidor, Quijote a mucha honra, tampoco querría), quienes no tenemos? Si se recaudase dicho dinero, el Estado ingresaría más de 70.000 millones de euros más al año, se estima. ¿Qué se ordena a la Agencia Tributaria que persiga? El otro día se quejaban (creo recordar que) sus sindicatos de trabajadores: el 80% de su plantilla, mermada por los recortes, además, tenía ordenado trabajar persiguiendo los pequeños fraudes, los que realizan las clases populares.

Es decir, el 80% de Hacienda tiene ordenado trabajar para buscar menos del 30% del dinero defraudado. O, a la inversa, sólo el 20% de quienes trabajan en la Agencia Tributaria tienen ordenado perseguir más del 70% del dinero defraudado.

Como ven con solamente estos dos ejemplos, con datos que hemos ido sacando repetidas veces ya, hay dinero. Y de sobras. Como dicen ahora, con esa gracia amarga que nos caracteriza: "hay dinero para rato". Pero no para el Pueblo, añaden. Y con razón.

La pregunta es retórica: ¿quién ordena que Hacienda no pueda usar, por lo menos, al 80% de su plantilla en investigar el fraude de las élites socioeconómicas, que se cifra en más del 70% del total defraudado al año? ¿Quién mantiene (y empeora año tras año) esas diferencias, esa regresividad, en la tributación?

Quienes se han encargado de eso hasta la fecha desde la transición de la dictadura fascista pilotada por el General Franco han sido, principalmente, todos lo sabemos, los bipartidistas PP+PSOE. Son quienes el Pueblo ha ido poniendo (otro día hablamos de cómo el sistema electoral español vigente, diseñado por el Fascismo español durante la Transición, adultera y modifica la voluntad popular expresada en las urnas) en los puestos de poder institucional.

Otra pregunta, que podríamos relacionar con la situación comentada supra. ¿Quiénes son los principales agentes de financiación de esos partidos políticos? La gran banca con ánimo de lucro, es decir, con accionistas que esperan puntualmente sus rentas del capital, sus dividendos. Dicha banca financia a esos partidos grandes. Y trata su situación deudora con mimo. P.ej., ahí están todas las condonaciones de deuda (principal e intereses) que les aplican. Igual que a las familias deshauciadas de sus hogares, más de 70.000 el año pasado, ¿verdad?

Y otra pregunta, que cierra el círculo: ¿quiénes son las personas influyentes en dicha banca, quiénes sus principales depositarios, quiénes sus principales accionistas, quiénes ocupan sus puestos principales de dirección? Miembros de las clases adineradas, de las élites socioeconómicas.

Volvamos al inicio de este subapartado: decíamos que las políticas públicas desarrolladas en el país desde la Transición trataban mucho mejor a las élites socioeconómicas, en perjuicio de las clases populares. No es descabellado pensar que ésta podría ser una explicación: (1) quienes desarrollan dichas políticas trabajan en organizaciones políticas (básicamente, PP+PSOE+CiU+PNV) (2) con estrecha relación financiera con la gran banca con ánimo de lucro, (3) poseída o sustentada por miembros de dichas clases elitistas, beneficiadas por las políticas públicas. Es todo un círculo. Un círculo vicioso.

Decíamos algo más: dichas políticas injustas impiden una solución justa (y eficaz) a la actual depresión económica (mal llamada crisis).


f) Si hubiese que emitir nuevos títulos de deuda pública, además, consideramos que tendría que hacerse teniendo un Banco Central haciendo lo debido: en Recesión debería comprar esa deuda directamente al país en problemas a un tipo de interés del 1% o del 0%. Así puede socorrerse a un país en crisis. Es lo que hace cualquier Banco Central que merezca tal nombre, no el BCE. Es lo que hace p.ej. la Reserva Federal.

En Europa esto está prohibido por lo general. El negocio es para los inversores privados, que acaban siendo la gran banca privada, a la cual se le permite especular, además, con el valor de dichos títulos de deuda. Es la gran beneficiada del funcionamiento financiero actual de la UE. Y los ciudadanos le estamos pagando la fiesta. Invierten en nuestra deuda pública a un 6-7% como mínimo.

Cuando deberíamos estar protegidos por un BC y pagando el 0-1%. P.ej., como la Reserva federal estadounidense protegió a California cuando entró en un potente déficit durante el Gob. Schwarzenegger.

Si Europa no va a ser en esto una República Federal de los Estados Unidos de Europa, como USA es una República Federal de los Estados Unidos de América del Norte, más nos valdrá la pena marcharnos. Quedarse para salir perjudicado no es nada aconsejable. En USA:

1- el Banco Central actúa como tal cuando un Estado tiene problemas graves de déficit

2- el Banco Central responde ante el Pte. de la República, quien está legitimado por las elecciones democráticas (al margen del sistema electoral mayoritario que usan el aquel país, de menor representatividad democrática)


En Europa esto no funciona así. Ni el BCE protege debidamente a los países miembros ni, además, responde ante nadie elegido democráticamente. O se cambia esto o convendrá marcharse. La Europa actual es la de los banqueros y las fortunas.


g) Se habla constantemente en la propaganda mediática (se siente, mis respetos para quienes se salvan que, haberlos, háylos también) de recortes, de reducción del gasto público. Nos han serrado ya por los tobillos, nos desangramos y nos dicen que, en seguida, comenzarán por las rodillas. Están aprovechando para desmantelar el Estado Social, recogido en esa hoja de papel mojado en que se está quedando la Constitución.

Como hemos dicho muchas veces, que se pueda racionalizar el gasto no significa que ése sea el principal problema macroeconómico español (ni central, ni autonómico) ni su solución. Éstos son: la enorme pérdida de poder adquisitivo que hemos sufrido las clases populares y, como solución, una política de potente expansión del gasto y la inversión públicos para generar empleo (tenemos la ratio de empleo público social per cápita más baja de la UE-15) y, al mismo tiempo, una política fiscal potente, directa, progresiva y redistributiva.

Hay algunos recortes que pueden ¡y deben! hacerse, como p.ej.: en gastos innecesarios, en lujos, en software propietario (no libre) usado por la Admón., en Monarquía, en Clero, en Ejército...

Pero hay uno que queremos tocar aquí y ahora, dado el tema que nos ocupa, porque nunca se incluye tampoco entre los recortes a considerar en la agenda pública, conocida principalmente a través de la voz mediática o, como decíamos, propagandística de los intereses y puntos de vista elitistas.

Puede auditarse esa deuda pública con vistas a clasificarla en tramos (legítima, ilegítima, odiosa) y aplicarle una quita, una espera... Esto sería toda una política de choque, ciertamente.


h) Servidor considera que los llamados servicios de la deuda (los intereses) deberían ser lo último que se pague en una contabilidad nacional, por detrás de p.ej., pago a trabajadores públicos, etc. Pero la política neoliberal imperante en la UE no es ésa. Ahí están las reformas constitucionales impuestas a los Estados miembros (como España este verano): el pago de los intereses de la deuda será prioritario a cualquier otro.

Es decir, en una contabilidad nacional llevada con sensatez, el déficit supondría que lo último que se ha dejado sin pagar es el servicio de la deuda. De acuerdo. Luego ya veremos cómo se financia, si con más deuda o con otro ingreso, como decíamos supra.

Esto me parece una política equivocada. Nadie más o menos sensato deja de pagar algo que necesita para sí, en lugar de dejar de pagar algo que necesita su acreedor. Ningún hogar, comparación arriesgada y que no me entusiasma, deja p.ej. de pagar su factura en alimentos para pagar los intereses del crédito de la moto.

Es decir, el déficit, en una contabilidad nacional llevada con los principios neoliberales imperantes hoy, significa que ha quedado gasto sin cubrir por el ingreso estatal. Pero dicho gasto no significa necesariamente la deuda pública. En el neoliberalismo actual dicha deuda es lo primero que se satisface. Quedarían por pagar, p.ej., los salarios a bomberos, jueces, etc. O la factura de la luz.


i) En conclusión:

1- en 2007, antes del estallido de la crisis financiera, había superávit en las cuentas públicas españolas (1,9% PIB)

2- en ese momento, tanto el superávit como la deuda pública españolas eran mucho más favorables, según la doctrina neoliberal, la cual hace especial incidencia en ellos, que esas variables en Alemania (con 0,3% PIB de superávit y con deuda en el 50% PIB, mientras que la deuda española estaba en el 27% de nuestro PIB)

3- ergo dicha doctrina político-económica neoliberal queda en evidencia, pues Alemania, a pesar de esto, de dicha posición teóricamente más desfavorable respecto a tales indicadores, ha evolucionado con más fortaleza que España en la recesión (depresión en España) provocada por tal crisis

4- a partir del estallido de dicha crisis, todos los países, incluído España, aumentan su emisión de títulos de deuda pública. Aún así, España es el que menos deuda tiene emitida en porcentaje sobre su PIB. Todo esto demuestra que el aumento de la deuda se produce tras la crisis y no antes. De ahí que defendamos que la crisis provocó un aumento de deuda y no que la deuda provocó la crisis.

Vid.:



Fuente: www.elblogsalmon.com , enlazada al final del artículo, en bibliografía


5- Se ha discutido eso último: si la crisis provocó un aumento de la emisión de deuda por parte de los gobiernos o si, al revés, el incremento de la emisión de deuda fue lo que provocó la crisis financiera (internacional).

Para que la crisis financiera hubiese sido causada por el aumento del nivel de deuda española, sería necesario que dicho aumento de deuda se produjese antes del estallido de la crisis internacional en 2008. Pero esto no es así: en 2008 estalla la crisis financiera y el aumento de la deuda relacionado se da en el período 2008-2011. Fijémonos en el comparativamente insignificante aumento de la deuda en el período 2007-2008: menos de 4 puntos porcentuales sobre el PIB. En cambio, en 2008-2009, con el estallido de la crisis, ya tenemos un aumento sustancial: casi 15 puntos porcentuales sobre el PIB.

Tampoco puede explicarse el aumento de los títulos de deuda pública emitidos por España exclusiva o principalmente como una mala gestión de las cuentas públicas por parte del Gob. Zapatero. No se puede porque aumenta el nivel de deuda sobre el PIB en todos los países. Y, además, ese nivel en España es menor al del resto de países, como mostraba la gráficaba aportada supra.

El problema entiendo que es más grave que uno de gestión, de hecho. Es uno de liderazgo. Gestión es cortar la maleza en la jungla para abrir paso a la expedición. Liderazgo es decidir hacia dónde se camina, hacia donde la gestión deberá cortar esa maleza. Quizá el camino decidido por el liderazgo esté incluso libre de maleza que cortar. Saliendo de la metáfora: no entiendo que los Merkel, Sarkozy, Zapatero, Blair, Brown, Cameron, Bush, Obama... sean todos malos gestores de las cuentas públicas. Entiendo que están equivocadas las políticas públicas que todos ellos han tomado. Políticas públicas todas ellas conservadoras, regresivas, de contracción económica, de polarización de rentas en lugar de redistribución. Entiendo que están gestionando bien unas políticas equivocadas. Es decir, que estarían haciendo bien lo malo.

6- En cualquier caso, ni el déficit ni el nivel de deuda pública son el problema principal de nuestra economía.

Como mostrábamos en la gráfica enlazada (construida con datos de la OCDE), el nivel de deuda sobre el PIB es más bajo que el de los demás países. Este que escribe no es neoliberal, como decía. Considero las políticas neoliberales profundamente equivocadas. La deuda pública es un asunto de relativa prioridad macroeconómica. El principal problema estimo que es el desempleo. También la falta de capacidad adquisitiva de las clases populares, 90% de la población (que manejan, sin embargo, menos del 50% de las rentas nacionales). Sobre sus orígenes y cómo tratarlos, mejor hablamos otro día o esto se hará interminable.

7- Que nadie entienda que esto que escribo es un alegato a favor del negasto Gob. Zapatero. Dicho gobierno, insisto, que ha terminado siendo nefasto, tras engañarnos a algunos en 2004 (no ya en 2008 a muchos de nosotros), lo ha sido por seguir unas políticas públicas de corte conservador, contractivas, no redistributivas, regresivas... No se las puede llamar políticas socialistas. El Gob. Rajoy lo está haciendo aún peor. Si a mucha gente se le cayó a los pies el Gob. Zapatero en 2010 (a otros, como a servidor, fue en 2006 con la contrarreforma tributaria regresiva que realizó, la cual fue una señal poderosa del futuro que se pensaba seguir), es decir, al final de su mandato, el Gob. Rajoy ha conseguido un récord: se le ha caído a los pies a la gente en unos escasos 4 meses iniciales de su mandato.


j) Bibliografía:

1- http://www.vnavarro.org/?p=7178

2- http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=D%C3%A9ficit_presupuestario&oldid=56094792#D.C3.A9ficit_presupuestario_en_Europa

3- http://es.reuters.com/article/businessNews/idESPIN14144220080221

4- http://juantorreslopez.com/publicaciones/articulos-de-opinion-y-divulgacion/2011/acuerdo-psoe-pp-sobre-la-deuda-un-pacto-que-perjudica-a-espana/

5- http://juantorreslopez.com/publicaciones/capitulos-en-libros-colectivos/una-crisis-de-verdad-y-muchas-mentiras-como-respuesta/

6- http://juantorreslopez.com/publicaciones/articulos-de-opinion-y-divulgacion/2008/aznar-tambien-desbarra-cuando-habla-de-la-crisis-economica/

7- http://www.vnavarro.org/?p=5721

8- http://www.agarzon.net/?p=848

9- http://www.elblogsalmon.com/economia/la-deuda-espanola-en-cuatro-graficas

Navarro: La crisis de las instituciones del establishment español



Reproducimos partes de un excelente artículo del profesor Navarro, quien siempre anima a que su labor de investigación político-económica sea difundida. Pueden leerlo completo en: http://www.vnavarro.org/?p=7186 .



Nunca antes, durante el periodo democrático, habíamos visto una mayor distancia entre la opinión dominante de los establishments políticos, económicos y financieros del país (...) y la existente entre la gran mayoría de la población. Esta distancia está creando un enorme problema de legitimidad para las instituciones políticas representativas, pues la mayoría de la ciudadanía considera que las políticas llevadas a cabo por tales instituciones no responden a sus intereses, expresando, por lo tanto, su desacuerdo. Así, según la última encuesta Metroscopia para El País, la gran mayoría (el 73%) rechaza la reducción de las prestaciones sanitarias, incluyendo los recortes de gasto sanitario (este porcentaje incluye también el 58% de los votantes del partido gobernante, el PP). Otras encuestas señalan también la oposición a los recortes de las transferencias y otros servicios públicos del Estado del Bienestar, así como a elementos importantes de la reforma laboral, incluyendo la facilidad del despido y el sesgo pro empresarial de la reforma. También muestran animosidad hacia la política de desahucios llevados a cabo por la banca.

(...) este contraste alcanza niveles sorprendentes cuando la mayoría de la población (con mayorías incluso entre los votantes del PP) apoya medidas como el establecimiento de bancas públicas (el 52% de la población está a favor mucho o bastante, contra el 27% que está poco o nada a favor.

Entre los votantes del PP -según la última encuesta Metroscopia para El País-, el 46% está a favor y el 31% en contra -), que casi nunca se han discutido ni en los mayores medios de difusión ni en los forums de mayor incidencia en las instituciones representativas, como en las Cortes Españolas.

(...) Aparecen así dos Españas: una, la España del establishment que está perdiendo credibilidad y legitimidad, y otra España alternativa, todavía poco configurada, que se moviliza en protesta, en la que los movimientos sociales –como el 15-M- y los sindicatos juegan un papel clave. Estos movimientos son frecuentemente presentados maliciosamente por los órganos del establishment como anti-sistema o anti-sociedad, asumiendo erróneamente que ellos mismos –los establishments- son los que representan a la sociedad, identificando sistema económico y sociedad como conceptos idénticos. En realidad, es el establishment el que está desacreditando y deslegitimando la democracia española, pues su comportamiento, imponiendo unas políticas públicas que no estaban presentes en los programas electorales de los partidos gobernantes, está destruyendo la legitimidad de tales instituciones.

De ahí que sean los movimientos sociales y los sindicatos los que son movimientos auténticamente prodemocráticos que desean terminar con la instrumentalización de las instituciones democráticas (que los sindicatos y movimientos sociales, de hecho, jugaron un papel clave en su establecimiento) actualmente subordinadas a los intereses financieros y económicos a los cuales nadie ha elegido. Es el
establishment el que es antidemocrático y anti-sistema, habiendo usurpado un poder que no les corresponde. No es de extrañar que la figura del gobierno PP más identificada con tales políticas, el Sr. Luis de Guindos, ministro de economía, sea el ministro peor valorado del gobierno (...)

(...) proponiendo e implementando políticas tan impopulares que no fueron aprobadas en ningún comicio electoral y que gozan de tan poca confianza entre la población?

Ni que decir tiene que el establishment es plenamente consciente de sus enormes vulnerabilidades y de ahí su deseo de atemorizar a la población con la reducción de libertades civiles y políticas, criminalizando la resistencia pasiva, identificándola como violencia.

En realidad, desde Martin Luther King hasta Gandhi, la experiencia histórica muestra que es precisamente tal resistencia pasiva la alternativa a la violencia, la cual se está deliberadamente estimulando con las medidas represivas y reducción de libertades cívicas a fin de desacreditar tales movimientos. La violencia, tanto la de los elementos descontrolados, como por parte del Estado, es profundamente reaccionaria, y sirve al propósito de mantener un sistema cuya representatividad y legitimidad se está reduciendo rápidamente.

González-Pons vive en una burbuja



González-Pons defiende la burbuja inmobiliaria: 'Fue buena'

¡Estamos en manos de inútiles! :-O Puede parecer un insulto, cosa que intentamos no hacer, puede parecer ofensivo, pero decir eso revela la nefasta preparación de nuestros oficiales públicos. Y, mal preparados, no son nada útiles en su función.

¡Una burbuja de precios jamás es buena! Es un fallo de mercado (uno más) consistente en que el precio de los bienes deja de corresponderse con su valor real. Es una gran inflación de precios en un mercado concreto. ¿Cómo un mal funcionamiento económico va a ser bueno? Las burbujas no deben de producirse y, en caso de que se dé alguna, hay que destruirla lo más rápido posible.

Otra explicación posible: la burbuja fue buena para algunas personas. Fue buena, de nuevo, para algunas élites socioeconómicas, quienes se enriquecieron con la especulación, a costa de los pequeños ahorradores e inversores, miembros éstos últimos de las clases populares.

¿Se referiría Dº González-Pons a esto último? ¿O regirá aquí el Principio de Hanlon?

En este artículo de 2010 lo explicaban con más profundidad que servidor: http://www.rankia.com/blog/nuevasreglaseconomia/447870-burbujas-aprendido-que-consenso-niega-aprender

jueves, 10 de mayo de 2012

Navarro: Concentración de las rentas, impuestos y estímulo económico



Reproducimos partes de un excelente artículo del profesor Navarro, quien siempre anima a que su labor de investigación político-económica sea difundida. Pueden leerlo completo en: http://www.vnavarro.org/?p=7182 .



(...) no todos los impuestos son iguales y no toda la población responde de la misma manera a la bajada o subida de impuestos (...) el Estado puede gastarse el dinero, adquirido al aumentar los impuestos, en actividades que estimulen la demanda de una manera más directa de lo que pueden hacerlo algunos sectores de la población que tienen elevadas rentas y su propensión al ahorro es mayor que su consumo.

Para entender la importancia de este hecho hay que darse cuenta de que la renta en la sociedad española está muy concentrada (...) toda la información objetiva existente muestra que España es uno de los países más desiguales entre los países ricos (es decir, los países miembros de la OCDE). Esta concentración de la renta es un problema económico gravísimo, pues la gente rica consume mucho menos proporcionalmente que el resto de la población. Recordemos que el 64% (según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas –CIS- del mes de febrero) de la población española tiene dificultades para llegar a fin de mes. La gente rica ya tiene tanto que la mayoría de su renta no la consume, sino que la acumula e invierte y deposita en los bancos, lo cual podría ser beneficioso si tal dinero se utilizara para invertir y producir puestos de trabajo. En los últimos años, sin embargo, gran parte de estas inversiones han sido de tipo especulativo, con lo cual se crearon menos buenos puestos de trabajo de lo que el país necesitaba.

El hecho, pues, de que un sector minoritario que goza de grandes rentas no consume mucho, y que la gran mayoría no puede consumir más por carecer de dinero, crea un gran déficit de demanda, que es una de las causas de la Gran Recesión. Lo que el Estado tiene que hacer es transferir fondos de los sectores de la población que no consumen mucho (en términos proporcionales), elevando sus impuestos, para transferir los fondos a los sectores de la población que tienen problemas para poder consumir y mantener su nivel de vida. Una manera de hacerlo es creando puestos de trabajo en los sectores donde hay un enorme déficit de personal, tales como los servicios públicos del Estado del Bienestar. Y ahí radica parte de la necesaria solución. El Estado tiene que gravar las rentas superiores y con el dinero obtenido tiene que crear empleo que estimule la demanda y con ello se estimule la economía. Esto es lo que hizo el presidente Roosevelt en EEUU para salir de la Gran Depresión, y esto es lo que hicieron la mayoría de los gobiernos europeos inmediatamente después de la II Guerra Mundial.

En España, la carga impositiva continúa siendo muy regresiva (...) las deducciones fiscales que reducen espectacularmente la carga fiscal real. El 10% de la población más rica del país, que tiene casi el 50% de la renta del país, paga mucho menos al Estado de lo que nominalmente debería debido a tales deducciones (sin considerar también el enorme fraude fiscal que se centra en el 1% de la población más rica del país) (...) si España pagara en impuestos el mismo porcentaje del PIB que Suecia, España ingresaría 200.000 millones de euros más, con lo cual habría dinero más que suficiente para reducir el déficit público y crear cinco millones de puestos de trabajo en los servicios públicos del Estado del Bienestar, alcanzando el porcentaje de adultos que trabajan en tales servicios (como sanidad, educación, servicios domiciliarios, servicios sociales, vivienda social, entre otros) que hoy tiene Suecia: uno de cada cuatro. En España es uno de cada diez, el porcentaje más bajo de la UE-15.

Una última observación. Las políticas que está proponiendo el Gobierno Rajoy para España harán un enorme daño a la economía española, y muy en particular a las clases populares. La evidencia científica de que ello es así es abrumadora. La fe ciega que el banquero Luis de Guindos, hoy Ministro de Economía de España, tiene en el dogma neoliberal, está llevando el país al desastre, pues está reduciendo todavía más la demanda. La ilusión de que esta austeridad recuperará la confianza de los mercados no se basa en una evidencia creíble (ver mi artículo “¿Quién define la confianza de los mercados?”, ‘Público Digital’. 05.04.12). Es el triunfo del dogma sobre la mera evidencia científica abundantemente existente. El fundamentalismo religioso que hizo un enorme daño a las clases populares a lo largo de la historia de España ha sido sustituido por un fundamentalismo económico neoliberal con efectos igualmente negativos. Su promoción se debe a que favorece a las rentas superiores así como a las rentas del capital y a sus instrumentos financieros.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Vicenç Navarro: La causa real de la crisis financiera



Reproducimos partes de un excelente artículo del profesor Navarro, quien siempre anima a que su labor de investigación político-económica sea difundida. Pueden leerlo completo en: http://www.vnavarro.org/?p=7178 .



La gran debilidad del argumento neoliberal, que asume que el mayor problema de la economía española es el déficit y la deuda pública del Estado español, es que los datos, fácilmente accesibles, muestran su insostenibilidad. Cuando la crisis empezó en España, el Estado español no tenía déficit. Antes al contrario, tenía un superávit, mayor, por cierto, que el que tenía el Estado alemán. En 2007, el superávit del Estado español era equivalente a 1,9% del PIB, más de seis veces superior al alemán, 0,3% del PIB. Y un tanto parecido ocurría con la deuda pública, que representaba en España un 27% del PIB, casi la mitad de la deuda pública alemana, 50% del PIB (...)

Tener un superávit muy superior y una deuda pública muy inferior a la de Alemania no nos sirvió de nada. No nos protegió de la crisis. ¿Cómo puede, entonces, decirse ahora que la mayor causa de la crisis es el elevado déficit y la deuda excesiva, cuando tener déficit cero y deuda pública baja no evitó que tuviéramos la crisis que tenemos, con más de un 23% de la fuerza laboral en paro? (...)

En realidad, la banca alemana jugó un papel clave en la génesis de la crisis y en su desarrollo. Según The Bank for International Settlements (BIS) (Junio 2010), la banca alemana prestó 109.000 millones de euros a la banca española, con los cuales ésta, en alianza con el sector inmobiliario, invirtió masivamente, no en la economía productiva del país, sino en la economía más especulativa posible, creando la burbuja inmobiliaria que, al explotar, provocó la enorme crisis y el enorme problema de la deuda privada de España, que alcanzó dimensiones astronómicas (227% del PIB). La banca alemana consiguió enormes beneficios, beneficios que, por cierto, no invirtió en Alemania para estimular la demanda doméstica alemana, incrementando los salarios y la protección social de Alemania (tal como Oskar Lafontaine, entonces Ministro de Economía y Hacienda del gobierno alemán, y uno de los economistas más clarividentes hoy en Europa, quería que se hiciera y que, al no hacerse, rompió con el canciller Schröder, el presidente socialdemócrata alemán responsable, junto con la canciller Merkel, de las políticas de austeridad a nivel alemán y europeo, políticas promovidas por la banca alemana). En lugar de estimular la demanda alemana (y europea), los grandes beneficios que Alemania consiguió de su actividad especulativa en España (y en otros países periféricos de la Eurozona, como Grecia y Portugal), los utilizó para acumular más y más euros, convirtiéndose en la mayor fuente de euros en Europa.

Ahora bien, cuando la burbuja especulativa inmobiliaria explotó, a la banca alemana le entró el pánico, pues tenía gran parte de su capital prestado a la banca española y, en mucho menor grado, al Estado español (un 10% de su inversión bancaria). Y comenzó a promover la idea falsa de que el euro estaba en peligro. Lo que estaba en peligro, sin embargo, es que la banca alemana perdiera los fondos prestados a España y a otros países periféricos de la Eurozona. En realidad, el euro nunca estuvo en peligro. Su valor osciló, pero no bajó sustancialmente de valor comparado con el dólar.

Y de ahí derivan las políticas de austeridad, cuyo único objetivo es que se pague a los bancos alemanes (y franceses) la deuda tanto privada como pública que tienen. La mal llamada ayuda de la Unión Europea y del FMI a los países periféricos es ayuda para que paguen a los bancos alemanes y franceses primordialmente.

Pero estas políticas de austeridad con la bajada de salarios, disminución de la protección social y recortes del gasto público están creando un problema gravísimo que se llama Gran Recesión, causada por el enorme descenso de la demanda doméstica y por la escasez de crédito, y que es la causa de la disminución de la actividad económica y con ello del descenso de los ingresos al Estado (y consiguiente aumento del déficit y de la deuda pública). Y ahí está el problema oculto y que algunos hemos estado denunciando desde el principio (ver el libro Hay alternativas, de Navarro V., Torres J. y Garzón A. en www.vnavarro.org) (...) Las políticas que está imponiendo la banca alemana y francesa (y española) y sus portavoces políticos, incluyendo Merkel-Sarkozy y Rajoy son un suicidio económico.

(...) El pensamiento neoliberal es un dogma impermeable a los datos y hechos. Pero el que continúe reproduciéndose se debe a que sirve a unos intereses (...)

En realidad, las soluciones son fáciles de ver. Y consisten en seguir políticas de estímulo económico, con un intervencionismo público que estimule la economía a base de crear empleo, junto con el establecimiento de bancas públicas y una regulación del sector bancario, forzándole a que recupere su función social, la oferta de crédito. Pero, el que no ocurra se debe a la enorme influencia de la banca y otros componentes del capital financiero en las instituciones políticas y mediáticas de España y de Europa (...)

¿Recortes porque hay déficit? Falso



Síntesis de un artículo del prof. Juan Torres López:

1- En los Presupuestos del Gobierno Rajoy se hacen recortes en nuestros Servicios Públicos de Estado del Bienestar para, principalmente, pagar intereses de deuda contraída con banca privada alemana y francesa. Hablamos de los intereses, no de la deuda en sí, que aún quedaría por pagar.

2- Dichos intereses no se pagarían si tuviéramos un Banco Central Europeo actuando como tal, pero no lo tenemos: fue diseñado para que no pudiera prestar dinero a los Estados miembros tal y como hace, por ejemplo, el Banco Central de los EEUU, llamado Reserva Federal.

3- Ese diseño beneficia, obviamente, a la susodicha banca privada con ánimo de lucro alemana y francesa, principalmente.

4- Los partidos políticos PP+PSOE+CiU+PNV defienden que eso siga tal y como está, en lugar de lo que, a tenor de estas premisas, parecería una mejor solución, de más sentido común y más en beneficio de los ciudadanos españoles y europeos: cambiar el funcionamiento de ese BCE para que actúe como debería y cortar ese negocio abusón de la banca privada con ánimo de lucro.

domingo, 6 de mayo de 2012

Empresas cooperativas sin ánimo de lucro



Escribía Dº Ibarra algo interesantísimo sobre las empresas cooperativas en esa conversación en el blog del prof. Mesa que se lleva produciendo las últimas semanas. En cuanto pueda lo volveré a leer con más detinimiento. ¡Hay tanto por aprender!

Haremos una glosa, lo mejor que nos permita la memoria, de lo que explicaban en aquella conferencia en la Plaça de Catalunya que decíamos el otro día sobre el cooperativismo sin ánimo de lucro. Decía el ponente:


a) Todo trabajador es también dueño de la empresa. Al margen de las posibles especializaciones funcionales, por ejemplo en gestion, las principales decisiones de gobierno empresarial se toman democráticamente: un trabajador, un voto (a diferencia de la decisión capitalista de: una acción, un voto; de modo que los más ricos pueden tener más votos en la Junta).


b) La retribución percibida por el trabajo está también a medio camino en el concepto de salario y de dividendo. Es variable: oscila entre cero (en caso de pérdidas), lo cual la hace similar al caso del accionista, y entre una cantidad variable (según beneficios) que, en cualquier caso, tiene un límite máximo estatutario (creo que un múltiplo del SMI, como p.ej., digamos 5*SMI, lo cual puede ofrecer una cantidad máxima muy aceptable mas nada opulenta), lo cual ya se asimila en parte a un salario.


c) La diferencia, la horquilla, entre la retribución que percibe el trabajador que menos cobre y el que más cobre está fijada restrictivamente. Creo recordar que nos decían que en una proporción 1:3.

De esto y de lo anterior, puede verse que, p.ej., si quien más cobra (pues no todos cobrarán exactamente igual), en caso de que cobre ya el máximo permitido por la empresa cooperativa, lo hace en 5*SMI, que digamos que es igual a 4.000 € mensuales para este ejemplo, entonces quien menos cobre lo hará en 1.333 € mensuales (1/3).

Si hay beneficios suficientes para pagar dichas retribuciones estipuladas, se paga a todos. Si no hay beneficios suficientes para ello, se paga a prorrata a cada cual. Si hay pérdidas y no se puede pagar, ese mes no cobra nadie (como contrapartida al trabajo sin remunerar, no hay despidos ni reducciones de plantilla).


d) En caso de que haya margen para subir salarios (porque aún no se haya alcanzado dicho máximo estipulado estatutariamente, que en mi ejemplo era de 5*SMI = 4.000 €), si se sube la retribución de un trabajador, se debe subir entonces también la de todos en proporción.

Lo mismo si se baja la retribución de un trabajador: se baja la de los demás en proporción. Todo ello siempre dentro de esos mínimos, máximos y demás condiciones que decíamos.

P.ej.: si un trabajador pasa de cobrar 3.500 €/mes a cobrar 4.000 €/mes, lo cual supone un incremento del 14,29%, entonces la retribución de todo trabajador se aumentará también un 14,29%. De nuevo, siempre dentro de los límites máximos antes aludidos y demás condiciones.


e) Esta empresa cooperativa tiene como objetivo, tras su supervivencia (económica, pudiendo variar, no obstante, el bien o servicio que se dedique a producir), no el aumento máximo posible del beneficio empresarial a repartir en dividendo (como en la empresa capitalista tradicional), sino la creación de puestos de trabajo.

De esto y lo anterior se concluye que, si hay excedente de beneficio tras haber retribuido el trabajo, entonces puede aumentarse la cuantía de esa retribución dentro de los límites y condiciones estatutarios, propios de esta clase de empresa.

También, si hay excedente de beneficio, entonces debe mantenerse la empresa bien dotada de reservas (para activos tales como maquinaria, amortizaciones, etc.).

Si continúa habiéndolo, entonces debe ir ampliándose la plantilla de trabajadores-dueños.


Hasta aquí la glosa. No las tengo todas conmigo sobre si he resumido todo lo que se dijo allí sin dejarme nada y si, además, lo he hecho fidedignamente.

Obviamente, como a todo modelo, siempre se le podrán hacer críticas. P.ej., el modelo de economía de mercado llamado de competencia perfecta ha demostrado ser bastante alejado de la realidad (con infinitos productores y consumidores precio-aceptantes, con información completa y perfecta, con productos no diferenciados...). En la realidad no se da en ningún caso.


Yo haría algunas consideraciones a la glosa sobre ese modelo de empresa cooperativa.


1) junto al aumento de la retribución económica por el trabajo si aumenta el beneficio, plantearía la reducción de horas de jornada (hasta las cuatro horas diarias, más o menos).

Es otro modo de contribuir tanto al aumento del poder adquisitivo, como a la creación de puestos de trabajo, como al bienestar.


2) si al objetivo de creación de puestos de trabajo le añadimos la consideración de "útiles a la sociedad", creo que tocamos algo que quedaba desatendido. Una de las tres grandes preguntas de la Economía: qué producir (las otras creo que eran cómo producirlo y cómo distribuirlo).

En el modelo de Economía de mercado esas preguntas las responde el mercado y la empresa privada con ánimo de lucro que compite en el anterior. En la Economía de planificación central, son respondidas por el Estado planificador.

Si fuera posible definir ese "trabajo útil a la sociedad", creo que estaríamos añadiendo algo desatendido tanto en este modelo de organización empresarial cooperativa como, mucho más aún, en el modelo de trabajo asalariado configurado desde la óptica capitalista. El trabajo capitalista se hace a cambio de un salario en una empresa que busca maximizar su lucro mediante la competencia mercantil.

Ese "trabajo útil a la sociedad" bien podría acabar casando con el sueño del Ser Humano sujeto ilustrado, quien trabaja para humanizar el Universo y vivir todos mejor cada vez. Sería un trabajo que nunca se acabaría, pues necesitaríamos constante adaptación al medio y, también, buscaríamos el bienestar, concepto éste tomado desde un punto de vista dinámico, es decir, que cada lo sociedad, en cada época, lo define de modo diferente.

Sin añadir esa consideración de utilidad social al objetivo empresarial cooperativista de "creación de puestos de trabajo", la pregunta de qué producir continúa siendo respondida en cierto modo por el mercado. Y su criterio es el del ánimo de lucro. Ya sabemos que este criterio puede amparar tanto cosas deseables como otras indeseables, p.ej.: maltrato animal, guerras, etc. P.ej.:el aumento de guerras o incendios forestales puede tener un impacto beneficioso en el PIB, lo cual pone en evidencia la ceguera de usar tal criterio como timón. Sin incluir la susodicha consideración sobre la clase de trabajo útil socialmente (el cual determinaría la clase de producción económica que se realizaría), creo que estaríamos modificando el ánimo de lucro de los trabajadores-propietarios, pero no el ánimo de lucro capitalista respecto a qué se está produciendo empresarialmente. Por eso lo señalo.


3) ¿Cómo definirlo? ¿Quién lo hará? Mi respuesta ha de pasar por la Democracia (lo deciden todos y cada una) y la Razón (de la forma más racional posible). No se me ocurre nada mejor.

Si miramos hacia algunos intentos pasados de dar una definición, podemos ver p.ej. el fracaso que fue la URSS estalinista, donde, en Economía de planificación central, un Estado dominado por élites burocráticas (a algunos, como a Bertrand Russell, se les cayó el alma a los pies al conocer el fiasco que fue aquello, respecto a lo que parecía prometer en sus inicios) pretendió imponer qué era útil socialmente, según el criterio de aquellos déspotas.

Por supuesto, el reparto de la producción económica distó de ser equitativo, además. Muchos lo han llamado Capitalismo de Estado. En términos de plusvalor (aún me falta leer más sobre esto para opinar con más fundamento), el Estado se quedaba con el mismo, en lugar de devolvérselo al trabajador. En la fabulosa "1984" orwelliana, hacen una semblanza demoledora llamándolo Colectivismo oligárquico.


4) Quizá un ejemplo más exitoso de definición de qué es ese trabajo útil socialmente lo encontremos de nuevo, aunque sea parcialmente, en los Estados que han ido implementado de manera estable políticas públicas propias del Socialismo democrático.

Los liberales preguntaban: ¿cómo decidir qué ha de ser un servicio público del Estado del bienestar? Planteaban la cuestión de que el bienestar era subjetivo, relativo, de que no todo individuo valoraría igual las mismas cosas y que, por tanto, elevar a la categoría objetiva de bienestar algunas de esas cosas discutibles y, como contrapartida, establecerlas como deberes tanto del Estado al prestarlas, como de toda la sociedad al financiarlas impositivamente, era despótico.

Respondían los socialistas democráticos que la forma en que se establecía la respuesta a esa pregunta era la Democracia (la mayoría social votaba a unos partidos con unos programas políticos previamente presentados en campaña electoral con la necesaria honestidad y seriedad; el último sintagma lo añado pensando especialmente en el actual Gobierno de España) y la Razón (ejercitada mediante la decisión del electorado, mediante el debate parlamentario, mediante el sometimiento de todos, incluido el Estado, al racional sistema jurídico, es decir, mediante el uso de un Estado de Derecho...).

Al hacerlo de este modo, además, el Estado del Bienestar adquiría un carácter dinámico (se iba adaptando a las nuevas demandas sociales de cada tiempo) y, normalmente, de tendencia expansiva. No era pues despótico, sino democrático, al ponerse de acuerdo la mayoría social (la cual generaba la mayoría parlamentario-gubernamental) en que deseaban tales o cuales servicios públicos universales para su Estado del bienestar.


5) Quizá la definición de esos trabajos útiles socialmente sobre los que yo me interrogaba podría hacerse de un modo similar, a través de la Democracia y la Razón. Esto es, yendo más allá de cómo los socialistas democráticos definían qué sería y qué no un servicio público de Estado del bienestar: abarcando también la definición de las demás clases de trabajo, que podrían ser prestados por dichas empresas cooperativas sin ánimo de lucro.


Todo las consideraciones que he añadido tras la glosa no las he reflexionado mucho, en cualquier caso. Las he escrito de un tirón. Tendrán puntos débiles que no se me habrán ocurrido.

¿Democracia y Capitalismo?



Nos decía el prof. Mesa en la conversación que se sigue en su blog: "¿es el capitalismo, cualquiera y en cualquier forma, intrínsecamente malo?". Y añadía: "Habría un tema fundamental: si el capitalismo necesita un alto nivel de vida, ¿por qué sería malo? (...) ¿Cuál es la relación entre democracia y capitalismo? Usted la resuelve diciendo que no es necesaria. Yo estaría de acuerdo, sin embargo sí creo que una aparente democracia al menos es necesaria al nuevo capitalismo".

Apuntaba servidor el otro día, en aquel blog y en éste, que el Capitalismo acaba siendo anti democrático y anti ilustrado. Más adelante señalaba que la Democracia no nace del Capitalismo, sino que es un ideal muy anterior.

Puede que la Democracia necesitase al Capitalismo (o se sirviese de él) para renacer tras el Medievo. Un Capitalismo de transición podría haber sido quizá algo aceptable en aquel mundo tenebroso de absolutismos, marcadas tiranías y oligarquías, irracionalidad... Las enormes fuerzas económicas que libera el Capitalismo permitieron la transformación del Mundo, también a nivel político y social.

Pero ¿y luego? Llega en un momento en el cual el desarrollo democrático (más poder para el Ser Humano, para todos y cada una) confronta con el desarrollo capitalista (maximización del lucro mediante la competencia mercantil irrestricta, ergo más poder para los propietarios de fortunas).

El desarrollo democrático entiendo que tendería a limitar paulatinamente al Capitalismo, a ir sacando cosas del circuito de ánimo de lucro como parámetro principal de funcionamiento. Hay cosas que en Democracia no pueden regirse bajo tal criterio. Las más o menos clásicas: educación, sanidad, justicia, seguridad... Y, a medida que se profundiza en la vida democrática, irían surgiendo más, fruto de los nuevos zeitgeist que se vayan dando en el seno de la sociedad.

El desarrollo capitalista tendería (tiende) a ir sustituyendo la Democracia por la Plutocracia, la cual es una forma más de oligarquía.

La apariencia de Democracia, la democracia meramente formal (y no material), al estilo de los primeros liberales y su libertad negativa por no injerencia (pero no positiva por capacidad efectiva), una vez que ya se comprobó a principios del siglo XX que tal sistema no funcionaba y era insuficiente, puede encajar en la definición de ideología en Marx que nos dejaba el prof. Mesa el otro día en un escrito breve de su página: "aquellas ideas que buscan ocultar la realidad para preservar el dominio social".

Claro que quien domine a otras personas tendrá más fácil el ejercicio de tal dominio si consigue una apariencia de que no existe tal. Tema central tratado p.ej. en historias de ficción como "Matrix". Un tirano o unos oligarcas que se presenten ante las personas dominadas como, precisamente, tiranos y oligarcas necesitarán esforzarse mucho más.

Pero la apariencia de Democracia no es la Democracia en sí. Si acaso podrá conseguirse tal apariencia con algunos rasgos democráticos de baja calidad.