martes 14 de julio de 2009

Conservadurismo vs. la indecencia de la sexualidad


  
Reproductor musical de Jamendo (página multilingüe).
Disfruta de Galdson y su "Roots" (cc)
durante tu lectura.


¿Te ha gustado? Pues descárgalo
gratis y compártelo por P2P.
Eso es justo lo que sus autores
desean que hagas.
Porque compartir no es robar.
Sólo es dejar tu música a tus amigos.



"Todas las grandes ideas suenan amenazadoras o impertinentes cuando se oyen la primera vez".

Amnésico respecto de dónde lo leí por primera vez










Conservadurismo vs. la indecencia de la sexualidad
 
Frenos al desarrollo vital
 
Por ElSrM.
 

Les dejo al final un fragmento de una entrevista realizada al Sr. A. Galindo, psicólogo y pedagogo, por el periodista G. Hernàndez para el diario El Periódico.

Me ha parecido muy interesante.
Desde pequeñito, y a medida que crezco lo pienso aún más, me ha sorprendido qué conservadora, qué encorsetada está y qué rígida y puritana es mi sociedad en los temas relacionados con la sexualidad.

Hablo de la llamada "sociedad occidental", pero muchas cosas se podrían aplicar por partida doble en España, si la comparamos con p.ej., Francia, Alemania o Suecia.
A pesar del avance experimentado desde la reinstauración de la democracia a finales de los 70.

Quizá mi mentalidad esté más en consonancia con el zeitgeist de otros lugares o épocas. Quizá encajase más en este tema, en algunas cosas concretas, en sitios y momentos como la Roma clásica o como el Japón feudal pagano; antes que en la sociedad post industrial en la que he nacido.

Veo a la gente que me rodea, mayoritariamente, con una gran cantidad de cosas que consideran malas, ofensivas y que deben ser rechazadas, criticadas o, como mínimo, silenciadas. Esas mismas cosas yo suelo valorarlas como naturales, que forman parte del cuerpo humano, de nuestra naturaleza y de nuestras relaciones humanas.

Negarlas es negar la humanidad. Despreciarlas, es hacer otro tanto con nuestra propia naturaleza. ¿Y odiarlas?

Las religiones judeocristianas y su moral asociada no han ayudado mucho a liberar la conciencia de sus seguidores, sino más bien lo contrario, añadiendo más cosas naturales a rechazar, marginar e incluso amenazar y castigar.

Las sociedades occidentales del llamado "primer mundo" (viva la humildad), sus ciudadanos, se creen modernas y adelantadas pero parecen no querer percatarse de cosas tan peculiares como:

- el ex Presidente del Gobierno de los U.S.A., B. Clinton, se vio sometido al impeachment, similar a una moción de censura, no por incumplir buena parte de su programa electoral, no por haber apoyado bombardeos en Europa del Este, sino por una mentira relacionada con sexo

- muchos prefieren que su hijo (o su hija) trabajen como p.ej., boxeadores que como p.ej., actores en películas pornográficas; debe ser mejor repartir y recibir golpes, a veces letales, que copular delante de una cámara de vídeo y distribuirlo a cambio de un precio [por supuesto hablo de dedicación profesional y voluntaria al boxeo o a la pornografía y no de esclavitud]

- en U.S.A. los analistas políticos coinciden en que un candidato a la Presidencia tiene pocas oportunidades si no tiene un matrimonio heterosexual y es monógamo (y es religioso, también); eso sí, es perfectamente eligible si dice que en su programa de Política Exterior se contempla el bombardear naciones lejanas, con sus casitas, sus personitas, etc.

- nuestros libros de historia han sido reescritos cambiando los hechos que se narraban sobre los líderes militares (¿canallas genocidas?) paganos, como Alejandro Magno, o Yoshi Tokugawa para adaptar su sexualidad a nuestros gustos actuales; así todos de repente son heterosexuales, cuando las versiones antiguas de sus vidas decían cosas distintas sobre sus variados gustos y preferencias

- la Casa Real española podría haber tenido problemas sobre la idoneidad para el matrimonio con el Príncipe de España D. F. de Borbón que percibían en personas que han sido pareja de éste, además de porque eran "plebeyas" (para mí la Familia Real y cualquier familia de mi barrio son igual de "plebeyas", en realidad),
porque estaban divorciadas y, no se lo pierdan, porque trabajan como modelos, esto es, desfilando en una pasarela mostrando las nuevas colecciones de ropa de alta costura que salen al mercado; ¿será eso "indecente", también?

- nuestras sociedades siguen reconociendo como una especie de éxito social el que un señor tenga muchas parejas, es decir, que sea promiscuo, incluso si eso incumple los términos de un hipotético contrato matrimonial que haya suscrito, esto es, que sea adúltero; pero en cambio se suele reconocer como una especie de indecencia y comportamiento reprobable el que una señora sea promiscua; no se habla en ese caso ya de su "éxito social"; y eso sin añadir un hipotético adulterio a esa promiscuidad

- todavía son muchos los padres (hablo de "padres" como colectivo) que no saben, quieren o pueden educar adecuadamente a sus hijos sobre la sexualidad, negándoles un conocimiento y confianza vitales para su pleno desarrollo como personas y, en muchos casos, perjudicándoles; "de eso no se habla", "eso son guarradas", "no puedo hablar de eso con mis hijos", "eso es una porquería", "es indecente", "mi hija no hace esas cosas"...

- en nuestro imaginario social, las relaciones sexuales suelen tener más componentes de dominación (normalmente del hombre hacia la mujer) y de posesión que de muestra de aprecio, atracción o diversión; de hecho, algunos grupos de pensamiento afirman con severidad que "eso no es para jugar" (siempre pretendiendo mandar a los demás lo que tienen que pensar y que hacer); estos componentes psicosociológicos explicarían cosas como que un papá sienta cierta agresividad latente inicial ante el primer novio de su hija, siendo jóvenes tanto él como ella, y en cambio no sienta lo mismo de entrada ante la primera novia de su hijo en las mismas condiciones; explicaría también por qué en España "que te follen" es un insulto, cuando en principio no te están deseando nada especialmente desagradable :-P (disculpen por el exabrupto)


En fin, critico el demasiado, a mi juicio, conservadurismo social, especialmente en lo que se refiere a la sexualidad, la demasiada falta de naturalidad... que no nos hacen ser más dignos o decentes, más bien al revés: nos hacen negar y rechazar nuestra propia y maravillosa humanidad. A veces tengo la sensación de que me parezco a una especie de hippie con traje y corbata.

Dudo mucho que a estas alturas, tras miles de millones de años de vida sobre el planeta, vayamos a inventar nada nuevo, que no existiera ya.

Por supuesto, dentro del conservadurismo que critico como negativo para las personas y su desarrollo vital
y de la amplitud de miras, la falta de prejuicios y el respeto a la diversidad que defiendo,
tiene perfecta cabida el respeto a aquéllos que prefieren libremente y sin coacción de ningún tipo (incluida la coacción cultural y social)
la monogamia, o el celibato p.ej., temporal o indefinido, que prefieren realizar solamente una serie de prácticas y otras no, o que tienen una serie de temas sobre los que prefieren no conversar ociosamente ya que les causa rubor...

¿Por qué no? No dejan de ser opciones perfectamente legítimas. Pero no son en absoluto "las opciones naturales" o "las opciones respetables", son simplemente unas de tantas opciones. Afirmar tal cosa representa un atentado contra nuestros Derechos Humanos, contra nuestro derecho a formarnos, desarrollarnos y vivir nuestra vida tan plenamente como deseemos en todas las facetas.

Les dejo con un fragmento de la entrevista de la que les hablaba:


–¿La sexualidad es todavía un tema aparte?
–Sin duda. En nuestra sociedad hemos desconectado cuerpo, mente y emoción, y hemos idolatrado la parte física. En realidad, la sexualidad es mucho más que eso.

–La muerte tampoco forma parte de lo cotidiano.
–Hay distintos temas en nuestra cultura que no forman parte de lo habitual, de lo conversable.

–Pero de sexo se habla todo el día.
–Se habla solo de la parte externa del sexo, y eso tiene que ver con el aparentar. En realidad, las conversaciones sobre sexo van de aquello que no somos en la intimidad.

–¿Qué es lo íntimo?
–Las inseguridades, el placer, las sensaciones y emociones relacionadas con lo sexual.

–Una cosa es sexualidad y la otra genitalidad.
–Y se considera genitalidad la sexualidad: nada que ver. Los humanos somos una integración como mínimo de mente, emoción y cuerpo; somos pura conciencia, energía materializada. Pero, por razones de consumo y de un sistema sexual mercantilizado, hay una separación y solo vemos como sexual lo genital. Nada más lejos de la realidad. La sexualidad la llevamos puesta: es la esencia de nuestra identidad como seres vivos.

–¿Y el amor?
–Hablar de amor es un peligro público.

–¿En qué sentido?
–Todo el mundo habla del amor y creo profundamente que los seres humanos nos amamos, pero cuando mezclamos la palabra amor para referirnos a temas de relaciones y sexo, nos equivocamos. Se suele entender que si yo no disfruto contigo en la cama, eso significa que no te quiero. Y se usa esa expresión impunemente en el contexto de las parejas que llevan años juntas.

–¿El placer es limpio?
–El placer se asocia a lo sucio. Nuestra cultura vive de espaldas al placer. Es importante hablar de la noción de frustración. El placer no se ha negado: se ha alargado. Se ha propuesto un camino muy largo para llegar hacia él, mediante el mecanismo de la frustración.

–Queda mal pasárselo bien y mostrarlo.
–Resulta que para llegar al sexo me lo ponen difícil. Esa frustración es muy rentable: si se aleja a los humanos del placer, se les obliga a consumir continuamente para buscarlo.

–¿Somos monógamos?
–En absoluto.

–¿Polígamos?
–El deseo es infinito. Hay muchos gustos, pero por mor de la cultura y el sistema tenemos que encuadrarnos. Pero la monogamia es solo un encuadre, una etiqueta, y no representa lo que el común de las personas sienten. Aunque me parece estupendo que para determinadas personas la monogamia sea una alternativa. Es una categoría más para integrarse en esta sociedad.

–¿Está a favor del sexo entre tres?
–¿Por qué no?

–¿Y entre cuatro?
–Claro, aunque lo califiquemos de orgía. Sufrimos las cuestiones y nos reímos de ellas por referencia a ese modelo que está ahí, soterrado: la familia, la monogamia, la reproducción, el parejocentrismo. Todo aquello que no es dos no encaja en el modelo establecido básico, y parece raro.

–La sociedad se está abriendo. Fíjese en las bodas homosexuales.
–Con el matrimonio gay, con todos mis respetos, no hemos logrado más libertad. Lamentablemente, todos los modelos reproducen el de la familia monógama. Nuestra cultura es parejocéntrica. Si no estás en pareja, parece que tengas un problema.

–Cuanto más tiempo lleves sin pareja, más gordo es el problema.
–En las consultas hay muchas personas que sufren porque no tienen pareja: se creen que son menos personas, menos estupendas, más egoístas. Y nada más lejos de la realidad.

(...)

3 comentarios:

ElSrM dijo...

Filmografía
Hoy han pasado "American Beauty" por televisión, concretamente por Paramount Comedy-España.

Ya la había visto varias veces. La recomiendo encarecidamente.

He oído comentarios de personas a las que o bien les ha gustado bastante o bien les ha decepcionado bastante y les ha resultado incomprensible.

Yo veo en ella, entre otras cosas, una poderosa crítica al puritanismo de la sociedad occidental, en este caso la estadounidense. Dicho sea lo de "occidental" sin entrar ahora en el puritanismo de otras sociedades "orientales".

ElSrM dijo...

Café Babel, revista digital:
- Se niegan a jugar un partido de fútbol porque había homosexuales en el equipo rival

En nombre de la religión. Dios es grande. Los valores deportivos ¿serán pequeños?

ElSrM dijo...

El arte de la guerra, el blog del Sr. S. Benítez:
- El niño y la polla o viceversa

Publicar un comentario en la entrada

Bienvenido. Te invito a expresar tus opiniones
Benvingut. Et convido a expressar les teves opinions
Welcome. You're invited to write down your opinion

Agradezco de antemano tu participación. Ruego que te expreses de la forma que creas más correcta y con respeto a las leyes.